El pasado 23 de noviembre, la Banda de Música de Hinojosa del Duque vivió uno de los momentos más especiales del año: la celebración de Santa Cecilia, patrona de la música. Aún con la emoción a flor de piel, recordamos un fin de semana lleno de sentimiento, tradición y, por supuesto, buena música.
Un pasacalles lleno de emoción
La jornada comenzó con el ya tradicional pasacalles de bienvenida a los nuevos músicos, un acto que cada año nos recuerda el verdadero significado de formar parte de esta gran familia. Acompañados por el sonido de nuestros instrumentos y el calor de los vecinos de Hinojosa, recorrimos las calles del pueblo para recibir a quienes, a partir de ahora, llevarán con orgullo el nombre de nuestra banda.
Para cada uno de ellos, este momento marca el inicio de una nueva etapa, llena de aprendizaje, compañerismo y vivencias inolvidables. Ver sus rostros iluminados por la emoción, sintiendo la música como un lenguaje común, nos hizo recordar a todos nuestra propia llegada a la banda. Sin duda, fue un instante mágico que permanecerá en su memoria y en la de todos los que tuvimos el honor de acompañarlos.
Un concierto para el recuerdo
Por la noche, nuestra banda subió al escenario para ofrecer un concierto lleno de contrastes y emociones. La primera parte, de carácter sinfónico, incluyó obras que nos hicieron viajar a través de diferentes estilos y épocas: Diego Pérez de David Rivas, Contrasto Grosso de Jacob de Haan, el célebre Vals nº 2 de Shostakovich y Pompeya, de Hugo Chinesta.
En la segunda parte, nos adentramos en la solemnidad y majestuosidad de la música procesional con un repertorio compuesto por las marchas Macarena y Cristo de la Sangre de Emilio Cebrián, Mi Amargura de Víctor Manuel Ferrer, Dolores del Cerro Coronada de José Miguel López y Perdónalos de David Rivas. Un cierre perfecto para un concierto en el que la música volvió a ser el lazo que nos une como banda y como familia.
Gracias a todos los que nos acompañasteis en este día tan especial. Seguimos adelante con la misma ilusión de siempre, esperando con ganas la próxima cita musical.
